¿Tu competencia vende lo mismo que tú?

Cómo diferenciarte sin bajar los precios

Si te paras a pensar en cuáles son las marcas que eliges habitualmente, seguro que podrás ver qué es lo que hacen para que te hayan ganado a ti como clientx.

Claro está que lo mismo que vendo yo, o lo mismo que vendes tú, hay otra gente, seguramente mucha gente, que está vendiendo exactamente lo mismo que tú o que yo. Por eso, si no quieres regalar tus productos o servicios, ni quieres morirte del asco, vas a tener que poner un poquito de imaginación para hacer algo diferente, que te haga especial.

En otras ocasiones ya he hablado de cómo vender soluciones en vez de vender productos.
Por ejemplo, imagina que yo vendo relojes (no sabía qué ejemplo poner y lo primero que vi fue el reloj que llevo ahora mismo en mi muñeca) el resultado de mis ventas no tendrá nada que ver si yo me limito a vender relojes a si en vez, yo me enfoco en vender estatus, elegancia, lujo, feminidad, hago que te sientas poderosa con tan solo llevar mi reloj puesto. Es cierto, eso mismo lo hacen otras marcas de relojes, entonces ¿cómo me puedo diferenciar de grandes marcas?

Encontrar mi propia voz será clave, no debería intentar imitar diseños de grandes marcas, ni tampoco la esencia, porque entonces el único beneficio que yo podré ofrecer será por precio. Y eso, devaluará mi imagen como marca al parecer falsa, de segunda y de mala calidad.

Los diseños tienen que ser diferentes, pero no sólo eso, mi historia tiene que ser única. Quién soy yo, eso es único.
Además voy a tener que ofrecer una buena oferta, no me refiero a la económica. Me refiero a saber crear una buena oferta, que aporte valor a mi producto, que tenga en cuenta a mi cliente, por ejemplo. Podré crear relojes con correas veganas, además podré regalar una inscripción en ella para que sea 100% personalizada y podré crear una pequeña guía de cómo combinar el reloj con otros complementos y sobre el cuidado de éste, para que mi producto dure por mucho tiempo como el primer día. Además de eso regalaré los gastos de envío.

Ahora imagina que ese mismo reloj lo vende mi competencia, pero no te ofrece ni la inscripción, ni la guía ni los gastos de envío, pero el reloj es exactamente el mismo al mismo precio. ¿Con cuál te quedas?

Es por eso que es importante no bajar los precios, sino aportar más valor a nuestro producto o servicio.

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Espero que te haya gustado y nos vemos la próxima semana


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